El falso medidor, Mocis latipes

De Wikinsecta

Contenido

El falso medidor, Mocis latipes (Guenée)

Alex Enrique Bustillo Pardey
Ing. Agr., Entomólogo I, Cenicaña, Programa de Variedades, Área de Entomología, Florida, Valle del Cauca, Colombia, correo–e: aebustillo@cenicana.org


Distribución geográfica y hospederos

Mocis latipes (Guenée) (Lepidoptera: Noctuidae), se encuentra distribuida desde el sur de la Florida hasta el sur de Suramérica. Es una plaga polífaga de un gran número de gramíneas, que incluyen entre los pastos especies de los géneros Paspalum, Cynodon, Digitaria, Cenchrus, Setaria, Andropogon (Cave, 1992; Calderón et al., 1981). Las larvas se pueden desplazar hacia lotes aledaños de gramíneas cultivadas como sorgo, maíz, arroz y caña de azúcar, causando defoliaciones alarmantes.

El ataque del insecto se presenta en forma esporádica y explosiva, coincidiendo con la época de menor precipitación. Es una plaga ocasional en caña de azúcar, al alimentarse del follaje causando una defoliación que en algunos casos, sólo deja la nervadura central. La maleza que crece en los surcos de los cañaverales es el principal hospedero de la larva, por lo que se recomienda el control oportuno de estas arvenses.

Descripción y biología

Adulto. El adulto es una polilla de hábito nocturno, de color gris claro a oscuro. La hembra inicia la oviposición a los tres días después de su emergencia coloca los huevos por lo general en el tallo o en el envés de la hoja.

Huevo. El adulto coloca huevos en forma individual, entre 250 a 300 huevos / hembra. Estos son muy pequeños de color blanco cremoso y se tornan grises hacia el momento de la eclosión. Este estado dura entre 3 y 5 días.

Larva. La larva recién emergida mide entre 1 y 2 mm de largo, con dos bandas negras torácicas y dos rayas longitudinales amarillas en la cabeza y en el cuerpo. Las larvas pasan por 6 ó 7 instares, en el primer instar su hábito alimenticio es raspador y en instares posteriores consumen toda la hoja; bien desarrolladas pueden medir entre 40 y 50 mm de largo. Se caracterizan por su desplazamiento sobre la hoja como un medidor, El estado larval dura entre 15 y 20 días,

Pupa. La larva antes de empupar dobla la punta de las hojas y se introduce en su interior, formando un capullo para transformarse en pupa, esto se lleva a cabo en las hojas cerca al suelo. Este estado dura cerca de 10 días.
El ciclo de huevo a adulto demora entre 30 a 38 días, bajo las condiciones del Valle del Cauca (28 C).

Daño e impacto económico

Estudios realizados por Gómez y Vargas (1992), evaluando el daño causado por defoliadores en caña a través de defoliación simulada, indican que aunque la longitud y diámetro de los tallos de la caña, defoliada durante un periodo de tres meses después de la germinación se reducen notoriamente, estos se recuperan totalmente a la cosecha y por consiguiente no hay reducción en el tonelaje de la caña y en la producción de azúcar.

La caña en los tres primeros meses de desarrollo soporta defoliaciones hasta del 30% y se recupera sin afectar la producción.

Monitoreo de poblaciones

El monitoreo para detectar la presencia de larvas debe hacerse en épocas de verano cuando la plaga incrementa sus poblaciones, e inicia sus migraciones al cultivo de la caña. Para esto, se recomienda revisar las malezas o arvenses aledañas al cultivo y si están presentes, debe evaluarse la conveniencia o no de tomar las medidas de control. Una densidad de más de tres larvas por planta y defoliación superior al 50% en las malezas, son indicios de una población alta que puede migrar a la caña,

Landolt y Heath (1989), han evaluado la feromona sexual de M. latipes para la captura de machos en trampas, la cual se compone de una mezcla de (Z,Z,Z)-3,6,9-heneicosatrien y (Z,Z)-6,9-heneicosadien. Esta es una herramienta que hacia el futuro podría utilizarse en el monitoreo de esta plaga.

Manejo de poblaciones

Si se presenta ataque en las plantas de caña, es importante tener en cuenta que la planta puede soportar altas defoliaciones durante los tres primeros meses de edad.

Para reducir el riesgo de poblaciones de M. latipes en la caña, es necesario implementar un programa de manejo que incluya, prácticas culturales, fomento de la fauna benéfica, uso de trampas y el uso de controladores biológicos.

Control de malezas. Los ataques comienzan primero en las malezas y cuando éstas ya no son suficientes para su alimentación, pasan al cultivo de la caña. Es por ello que es importante un buen control de malezas a tiempo, tanto en los bordes como entre los surcos y en los callejones centrales.

Enemigos nativos. M. latipes es un insecto que tiene muchos enemigos y que deben preservarse. Cave (1992) presenta un inventario e información biológica de 31 especies que parasitan M. latipes en el sur-centro de Honduras, entre las cuales se encuentran Chetogena sp., Lespesia parviteres (Aldrich & Webber), Patelloa sp., Rogas nigristemmaticum (Enderlein) y Trichogramma pretiosum Riley. En Colombia, solo hay dos registros de enemigos de este insecto el parasitoide de huevos T. pretiosum y el hongo Nomuraea rileyi (Samson) Farlow (Bustillo, 2010), pero es muy seguro que si se decide investigar su fauna benéfica se van a encontrar muchos enemigos.

Control etológico. Las trampas (baldes con la solución) cebadas con soluciones de melaza ó azúcar atraen y capturan cantidades significativas de adultos de M. latipes. Estas trampas se pueden incluir en un programa de manejo de esta plaga. Las mayores capturas de polillas se obtienen con 20% de melaza en agua ó 20% de miel en agua. Estos cebos se dejan fermentar por tres días lo que incrementa su atracción (Landolt, 1995).

Control químico. El uso de insecticidas químicos es contraproducente, ya que elimina la fauna benéfica que inicialmente no es muy alta, pero que empieza a recuperarse y a controlar las poblaciones de M. latipes. En estos casos es recomendable, no aplicar ningún insecticida y permitir que la fauna benéfica se recupere.

En resumen, para un control eficiente de esta plaga se debe tener en cuenta lo siguiente:

• Estar alerta de infestaciones de M. latipes después de veranos prolongados.
• Normalmente ataca cultivos hasta los 3 meses de edad.
• Se puede permitir defoliación severa (50%) en su etapa de crecimiento por un periodo corto de unos 10 días. Defoliaciones hasta 30% no causan daños económicos. Se recomienda reforzar el abonamiento especialmente con urea para estimular el desarrollo foliar afectado.
• Controlar las malezas a tiempo tanto en la suerte como en cultivos aledaños.
• Fomentar la fauna benéfica, permitir plantas nectaríferas para que sobrevivan los benéficos.
• No se deben aplicar insecticidas químicos para su control. Si a juicio de un asistente técnico se presenta un daño muy severo, este se debe controlar con inhibidores de quitina.

Literatura citada

Calderón, M.; Varela, F.; Quintero, E. 1981. Falso medidor de los pastos, Mocis latipes (Guenée) (Lepidoptera: Noctuidae), plaga esporádica en Carimagua. Boletín Informativo en Pastos Tropicales, 4: 8-12.

Cave, R. D. 1992. Inventory of parasitic organisms of the striped grass looper, Mocis latipes (Lepidoptera: Noctuidae), in Honduras. Florida Entomologist, 75 (4): 592-598.

Gómez, L. A.; Vargas, H. A. 1992. Evaluation of the damage caused by leaf feeders in sugar cane through simulated defoliation. Sugar Cane, November – December 1992, p. 11 – 14.

Landolt, P. J. 1995. Atraction of Mocis latipes (Lepidoptera: Noctuidae) to sweet baits in traps. Florida Entomologist, 78 (3): 523-530.

Landolt, P. J.; Heath, R. R. 1989. Lure composition, component ratio, and dose for trapping male Mocis latipes (Lepidoptera: Noctuidae) with synthetic sex pheromone. Journal of Economic Entomology, 82 (1): 307-309.

Herramientas personales